Illana (Guadalajara)

Por la festividad de Todos los Santos, llevé a mis padres y a mi abuela a Illana (Guadalajara), la tierra de mis ancestros maternos. Pasé los veranos de mi niñez campeando por estos páramos de la baja alcarria y siempre que podía, me iba a pasar el día con Casiano y Félix, dos de los pastores de dicha villa.

Mucho ha cambiado aquella Illana de los 80, cuando esperaba con entusiasmo el paso de los rebaños de vacas y ovejas por la puerta de casa, cuando el rebuznar de los burros y el canto de los gallos te despertaba por la mañana, cuando el pregonero hacía sonar su trompeta para anunciar el mercado en la calle de las parras, cuando aquel carro tirado por dos borricos pasaba a retirar los cubos de basura, cuando los muchachos echábamos de comer a aquel hermoso gorrino de San Antón que andaba a sus anchas por las calles de la villa… desaparecidas estampas de Illana y de otros muchos pueblos de España únicamente presentes en nuestros recuerdos de infancia.
Desafortunadamente, la mayoría de las veces que Illana aparece en los medios de comunicación de difusión nacional, es para informar de alguna mala noticia. Asesinatos, accidentes mortales, robos, amenazas de muerte… se asocian siempre al nombre de Illana. Siempre mala prensa que deja en esta villa y en sus gentes una inmerecida mala imagen.

El siguiente video es un homenaje a la gente y tierra de mis ancestros, para que cuando alguien escriba en “sir” Google: “Illana” pueda ver algo agradable como su peculiar patrimonio arquitectónico o sus paisajes.






Thalasa dijo
Gracias, forestman, por compartir con nosotros este vídeo y tantas otras cosas. ¡Qué hermoso es lo sencillo y lo pequeño, y cuantas veces lo pasamos por alto!
Ayer, precisamente, andaba yo pensando en tantas cosas que se van perdiendo en aras de una mayor seguridad, comodidad, higiene, salud... ¿Es que los hombres no sabemos caminar por la calle de en medio?
Cuántas pequeñas y maravillosas costumbres y hábitos podrían mantenerse, aún cuando pusiésemos en un pequeño riesgo nuestra salud, aún cuando perdiésemos un poquito de comodidad y de prisa.
Sin embargo, como en tantos otros órdenes de la vida, preferimos la cantidad a la calidad.
Hoy, como tantas otras veces, saldré a dar un tranquilo paseo por mi pueblo. Un saludo.
2 Noviembre 2010 | 10:31 AM