El Yeti, ¿leyenda o realidad biológica?

Paseando por el fantástico blog “La Mirada del Lince” he leído y visto un reportaje sobre un tema, que desde hace tiempo tenía almacenado en mis borradores de artículos pendientes de publicar, a esperas de que TVE emitiera la segunda parte del reportaje que hoy os dejo. Se trata del Yeti, el abominable hombre de las nieves.
En todo el Himalaya, se convive desde antiguo, con el abominable ''hombre de las nieves'' y sólo en Occidente, el escepticismo científico, es capaz de negar su existencia.

En el Tibet y Nepal, se asume la presencia de este ser vivo, atrayente como el sol de cada día.
Muchos documentos antiguos lo representan desde hace siglos y forma parte de la zoología conocida por sherpas y lamas.
Desde 1958, el Gobierno nepalés, tiene clasificada como especie protegida, a este peludo, híbrido de hombre y animal.

El ''yeti'' nace en Occidente en 1832 cuando el naturalista británico Hogson, cita por primera vez, la presencia de un gran hombre-mono cerca de Katmandú. En 1887, en el Estado indio de Sikkim, una expedición encuentra las huellas del ''yeti'', un animal de aspecto humanoide que toma su nombre de la voz ''sherpa, ye-té'', hombre peludo, para las tribus de la zona.

En 1951, Shipton, encuentra en un glaciar del río Menlug, las pisadas frescas en la nieve, de un gran bípedo. Sus fotografías dan la vuelta al mundo y el monte Everest queda unido para siempre al mítico ser vivo, que pasó horas antes de la llegada de Shipton por la misma ladera.

En el Pleistoceno, hace dos millones de años, apareció el gigantopiteco, un gran antropoide de enorme cerebro y andar erguido, con dientes seis veces mayores que los del hombre. Se extendió por medio mundo y sus fósiles se repartieron por China y Java.

No sería extraño que algún ejemplar de estos gigantopitecos, hubieran quedado por los paisajes más recónditos del sur de China y norte de Vietnam. De ser así, el “yeti” podría dar un giro de 180 grados a la historia de la humanidad, ¿es esta una especie de hombre primitivo y no, de un animal?

Desde hace años, se habla del ''yeti'' en Canadá y EEUU, allí se le conoce como ''pies grandes''. También en Rusia, donde la prensa y la ciencia van en su búsqueda, incluso el Gobierno de Pekín, recompensa la caza del pobre fugitivo. Quién sabe, si acabando con la vida de nuestro propio padre.
Son muchos los testimonios, dudosos, porque si realmente existe, hasta que no lo tengamos metido en una jaula, que es lo que queremos, no nos creeremos nada. Ni los científicos irán a investigar.

A pesar de la degradación de la selva, el homínido, va dejando rastro de su existencia. Sobre estas líneas la tenéis, es una huella clasificada como de ''yeti'' por el Gobierno de Pekín.







alvaro dijo
a saber lo que es verdad y mentira en todo esto. Según dijo un experto en el Himalaya la palabra yeti en el idioma local significa oso.
Respecto a la archifamosa huella la gente que conoce al autor de la foto afirman que esa persona era capaz de trucarla y mucho más.
Tendremos que ir nosotros a investigarlo,así no nos engañará nadie :p
Gracias por mencionarme
27 Diciembre 2009 | 05:58 PM