El árbol de la vida

Hace ya algunos años en mi época de instituto, observaba en uno de esos descansos entre clase y clase por la ventana y veía cernirse en vuelo a un cernícalo vulgar. Anda, un cernícalo!!! Exclamé. Alguien me oyó y se acercó a contemplarlo, surgió así una conversación y mi amistad con Román. Me resulta curioso pensar que esta ha sido una amistad forjada por un cernícalo. A principios de mes asistí a la boda de Román con Cristina, donde dí lectura a una bonita historia basada en este texto. Os dejo el video de dicha lectura, pues quizás os pueda sacar de apuros en alguna ceremonia. El sonido no es muy bueno, pero es lo que tiene el grabar con un micro comprado en los chinos.






Ernesto dijo
Bonito canto a la amistad. Felicidades
24 Julio 2009 | 08:47 PM