Vajont, un desafío a la naturaleza

Hoy retrocedemos 45 años en el tiempo, para recordar una de las mayores tragedias naturales acaecidas en Europa. Me refiero al desastre de Vajont, un valle situado en los Alpes Orientales, en el noreste de Italia, a 100 Km de Venecia.

Es este un clásico ejemplo en el que el hombre decidió retar a la naturaleza y esta le avisó de lo que podía suceder, pero cuando los responsables políticos, ingenieros y geólogos decidieron mirar hacia otro lado, el desastre llegó con sus mayores consecuencias.

El embalse de Vajont, era un proyecto hidroeléctrico de la compañía SADE (Società Adriatica di Elettricità di Venezia, hoy ENEL), con una capacidad de 168 hectómetros cúbicos. Su presa, iniciada en 1957 y finalizada dos años más tarde, fue el orgullo de Italia al ser la más alta de su tiempo, con 262 metros de altura, 27 metros de grosor en la base y 3,4 metros en la cima.

Durante el proceso de llenado de la presa, se sucedieron diversos temblores de tierra y deslizamientos de roca de cierta importancia, pero se ocultaron muchos datos e información importante con el fin de seguir adelante con el proyecto original. Conscientes de lo que podía suceder, los responsables decidieron reducir el nivel del agua detrás de la presa.

El día 9 de octubre de 1963, 260 millones de metros cúbicos de bosque, tierra y roca se despendieron del monte Toc cayendo sobre el pantano. El agua desplazada resultante produjo una ola de 250 metros de altura y 50 millones de metros cúbicos de agua.

Aquel megatsunami de muerte y destrucción se precipitó por encima del valle sobre los pueblos de Erto, Casso, San Martino, Pineda, Spesse, Il Cristo y Patata quedando parcialmente destruidos y matando a 160 personas.
Pero la mayor tragedia se produjo por debajo del valle ya que la ola sobrepasó la presa a 80 km/h dejando un saldo de 2000 víctimas mortales y la desaparición de cinco pueblos, Longarone, Pirado, Rivalta, Villanova y Faè.

Los destrozos también fueron producidos por el desplazamiento de aire al explotar la ola en los pueblos colindantes.
A pesar de esto, la estructura de la presa no recibió daños importantes, tan sólo hubo que limpiar los metros superiores de la presa, pero el resto permaneció intacto.
Ver imagen reciente, mostrando los efectos del deslizamiento al llenar el embalse
La presa de Vajont permanece todavía en pie, a pesar de que no produce energía hidroeléctrica.
Este desastre se vendió como algo inevitable y provocado por la naturaleza. Nada más lejos de la realidad, pues hubo muchos avisos y se conocían las posibles consecuencias.

La siguiente película “ Vajont, presa mortal” nos muestra la historia de esta tragedia.







alvaro dijo
no conocía esta historia pero no veas como impresiona ehh
23 Noviembre 2008 | 09:51 PM