¿En tu cole se celebra Halloween?

Los disfraces “terroríficos” y las caretas de la noche de difuntos vienen ganando adeptos frente a nuestras tradiciones más ancestrales.
Afortunadamente en muchas zonas del norte y oeste de la Península Ibérica aún sobreviven algunas de nuestras más viejas señas de identidad. Y es que el Halloween de Iberia tiene nombre propio, “el magosto”, para muchos la fiesta de otoño por excelencia.

Su celebración a finales de octubre o principios de noviembre tiene su origen en la cultura celta y el culto a la fecundidad, homenajea la recogida de la cosecha de castañas, con la mezcla del fuego, la tierra, el sol y los árboles como elementos comunes.
Con esta fiesta los bosques de castaños y sus preciados frutos recuperan la importancia que el maíz y la patata le fueron arrebatando en los últimos siglos.

Desde el paleolítico el hombre se alimentó de castañas y bellotas. Con la expansión del cultivo de castaños por los romanos, su fruto se convirtió en la base de la alimentación de la población, tanto como fruto fresco, seco o molido para hacer harina. En el siglo XVI la llegada del maíz y la patata de América hicieron que las castañas perdieran su protagonismo en la alimentación campesina.
Hay varias teorías sobre el origen del término magosto: Magnus Ustus (gran fuego) o Magum Ustum (resaltando el carácter mágico del fuego).
Tradicionalmente esta fiesta se realizaba con la recogida de este fruto y servía también como agradecimiento por la cosecha recibida.

La exaltación de la castaña, no se ha dejado de celebrar en iberia, pero hace años por estas fechas era el único festejo relevante en los centros escolares. Ahora ha quedado en un segundo plano a favor del Samaín, una festividad de origen celta, y del anglosajón Halloween, ambas mucho más vistosas que el magosto.
Con estas líneas me gustaría hacer un llamamiento, para no dejar en el olvido nuestras señas de identidad, y dejar en un segundo plano a Halloween para rescatar el magosto con las reuniones populares que siempre tuvieron lugar en las plazas de los pueblo, en las escuelas o incluso en el monte, el lugar sagrado que utilizaban nuestros ancestros celtas, pues para ellos las ceremonias y conmemoraciones se hacían en el monte porque, a falta de altares como se conocen hoy en día, era su lugar sagrado.
Los magostos están vinculados al día de difuntos porque existía la creencia de que por cada castaña comida se liberaba un alma del purgatorio.

Os invito a asar castañas mientras consumimos los primeros caldos de nuestras uvas o cualquier otra bebida típica, escuchando historias, jugando, cantando y bailando al son de las gaitas en esta magica fiesta ancestral.
Feliz magosto… y castañas y queimada para todos!!!








perh dijo
Asi es,señor del bosque..
En Asturies se le llama maguestu,y se acompaña la castaña asada de sidra dulce,que es la primera que sale del llagar...
Un abrazo enorme,me alegro de volver por aqui...
30 Octubre 2008 | 11:19 AM