Alcornocales, la última selva

Poco se supo de la amplia y boscosa comarca del macizo de El Aljibe, hasta finales del siglo XV, iniciada la Guerra de Granada por los Reyes Católicos. Se conoce su elevado interés ganadero, hasta el punto de que los musulmanes próximos a la frontera occidental (precisamente la comarca que nos ocupa) arrendaban sus pastos a los ganaderos castellanos desde el siglo XIII, además de usarlos para pasto común en beneficio propio.

Tras la conquista castellana de Ronda en 1485, todo parece indicar que la política local de la época era dictada por intereses de las oligarquías ganaderas, tanto en las tierras recién conquistadas como en aquellas ciudades fronterizas que pertenecían a Castilla desde dos siglos antes. En efecto, diversas cuestiones así parecen confirmarlo: importancia de las transacciones comerciales, presiones contra el reparto de tierras a labradores, transformación de pastos comunales en bienes de propios y pleitos por el dominio de los pastos.

En este capítulo se mostrará la historia de los alcornocales del sudeste español, representados con el ejemplo de El Aljibe. Todos ellos estaban abocados a su desaparición de no haber sido por el planteamiento de ordenaciones integrales que supieron favorecer la sostenibilidad de los recursos naturales, y en especial, el corcho.
Hoy, gracias a esa labor, este territorio convertido en Espacio Natural Protegido, alberga la última selva jurásica del arco meditarráneo.








alvaro dijo
tengo la fortuna de haber visitado esos lugares impresionantes y además conozco estas problemáticas con cierta profundidad.Un ecosistema que es imprescindible conservar sin duda.
28 Octubre 2008 | 10:05 PM