Lucha biológica contra el picudo rojo

No hay medicamento ni antídoto que proteja de forma eficaz a las palmeras de su enemigo número uno: el picudo rojo. Ataca sin piedad a estas plantas, devorando el tronco. La plaga está localizada sobre todo en el Mediterráneo.
Pero este curculiónido que llego a España como polizón en las palmeras importadas desde Egipto, podría tener los días contados ya que Investigadores de la Universidad de Alicante están desarrollan un método de control biológico que acaba con el temido escarabajo en una semana mediante un hongo entomopatógeno que convive con el picudo y que lo infesta de forma natural.

Las larvas de siete días de vida, que miden un centímetro, cuando se infestan con el hongo mueren en tres días. Las larvas de cuatro centímetros fallecen en cuatro días, también al ciento por ciento. Finalmente, los ejemplares adultos, de unos tres centímetros, mueren a los diez días.
Los mismos experimentos se han llevado a cabo, pero con un producto formulado preparado con las esporas del hongo. Los resultados han sido también «muy prometedores», según la investigadora. Las larvas más pequeñas han muerto en tres días, las medianas, en cuatro días, y los adultos en doce días.

La ventaja de esta lucha biológica es que el insecto muerto se convierte asimismo en un vehículo letal para sus congéneres. Aunque el picudo tiene una cutícula muy dura, sus articulaciones son muy blandas. Por ellas sale otra vez el hongo y se reinicia el ciclo. Además, un picudo infestado por el hongo, contagia a la hembra con la que se aparea.







RagonichaFulva dijo
Esperemos que la guerra biológica no nos estalle en la cara como fue el caso de los mustélidos en determinadas islas de anidamiento de aves.
30 Enero 2008 | 07:22 PM