Lugares con encanto: Cabo Ortegal

Estos días anduve por el norte, donde los paisajes y la buena música han amenizando esta escapada. Tuve que llegar a Galicia para poder saborear el nuevo trabajo de Luar Na Lubre ya que me ha sido imposible encontrarlo en Madrid. En el video de este post, os adelanto algo de su nuevo disco “Camiños Da Fin Da Terra” en un paseo por Cabo Ortegal.
Pero hablemos de este cabo, os daré algunas razones por las que es imprescindible visitar este bello y mágico lugar:
• Es lugar de interés comunitario.
• Las puestas de sol son espectaculares.
• En los amaneceres sin bruma podemos contemplar como el sol se asoma al Cantábrico por el cercano Cabo de Estaca de Bares, el punto más al norte de España.
• Alberga el kilómetro cero del Mar Cantábrico, así que si te pones mirando al norte en la línea divisoria, estarás llenando tu pulmón izquierdo con aire del Océano Atlántico mientras tu pulmón derecho se llena con aire del Mar Cantábrico.
• En este cabo ganan mar y océano, al acantilado marino más alto e impresionante no sólo de España, sino del centro y sur de Europa.
• Llegar aquí supone pisar las rocas más antiguas de la Península Ibérica.
• Es junto a Estaca de Bares, el mejor lugar de Europa para observar y estudiar las aves que en otoño cruzan el atlántico para migrar hacia el sur.
• Es el origen de la Gran Ruta de Senderismo del Medievo (GR 50).

Estas son sin duda, razones de peso para escaparse a Cabo Ortegal, el lugar más emblemático del municipio de Cariño (La Coruña). Este promontorio convierte a esta villa en el único ayuntamiento de España con dos mares en su litoral: el Mar Cantábrico y el Océano Atlántico. Es por tanto, un enclave único, ya que estamos ante el kilómetro cero del Már Cantábrico.
Por su extraordinario valor geológico, morfológico, ornitológico, y por supuesto paisajístico, Ortegal está incluido en el lugar de interés comunitario (L.I.C.) “Costa Artabra”.


Vistas desde el faro

La localidad más próxima es Cariño, puerto pesquero de importancia y lugar desde el que dirigirse a visitar el Cabo Ortegal y su faro. Para ello desde el centro de la villa, se asciende entre casas multiformes y multicolores. La carrera gana altitud a medida que se aleja de la villa y discurre paralela al mar. A la derecha se extiende la ría de Ortigueira con sus tramos acantilados y sus arenales. Cerca del cabo, las laderas ganan en verticalidad y altura para configurar un lugar majestuoso.

El Cabo Ortegal es, en realidad, una amplia arcada que se abre al océano flanqueada por dos impresionantes saliente rocosos: la punta do limo, al oeste y la punta de los aguijones al este. Es en esta donde se emplaza el faro de Ortegal, una torre cilíndrica pintada de blanco y rojo, desde donde podemos divisar:
- De frente al faro, "Os Aguillóns" (Los aguijones), una serie de peñascos afilados que desafían la bravura nada menos de dos mares, donde los percebeiros arriesgan su vida a diario con el único fin de conseguir el mejor percebe.

Este impresionante conjunto ya fue citado hace 19 siglos por el griego Ptolomeo con el nombre de Trileuco, que podría traducirse por los tres blancos, acaso en referencia a la espuma que bate sin descanso estos islotes, o quizás al guano generado por la gran colonia de Arao que aquí había, la más importante de España, extinguida en los años 70 del siglo pasado. Estos escollos de fantasía, emergen del mar como uñas de percebe en un mar que atrapa la luz entre el cielo y la sal. Es un pequeño archipiélago formado por las islas Ínsua Maior, Cabalo Xoán, Tres Irmáns, A Longa y O Rodicio.

- Al Este, la primera ría del Cantábrico, compartida con Cariño y Ortigueira. Es uno de los estuarios más importantes de España y de Europa, tal y como reconocen sus múltiples catalogaciones: humedal incluido en el convenio Ramsar y por lo tanto de importancia internacional, zona de especial protección para las aves, lugar de importancia comunitaria... más allá, se asoma al cantábrico el Cabo de Estaca de Bares, el punto mas al norte de España, a menudo difuminado por la bruma.

- Al Oeste, poco a poco los acantilados van ganando en altura sobre el Atlántico. Se divisa en primer término la sobrecogedora Punta Do Limo. Tras ella, la cota máxima de 613 m sobre el mar la fija “Vixía Herbeira”.

Este enclave cariñes, de ineludible visita, es el acantilado marino más alto e impresionante no sólo de España, sino del centro y sur de Europa, tan sólo superado por algunos fiordos noruegos.



Ortegal es además un complejo geológico de interés internacional. Algunos de sus materiales surgieron de la colisión de fragmentos continentales del Noratlántico y Báltico. Rocas básicas, ultrabásicas, gneis o eclogitas (piedras de gran dureza y muy resistentes a la erosión) abundan en el entorno del cabo. Pero es el granito negro la roca mas espectacular de este paraje ya que las que aquí encontramos, son las más antiguas de la Península Ibérica, hay que viajar hasta Australia, Canadá o Sudáfrica para poder observar formaciones tan primitivas como las de Cabo Ortegal. Este granito negro se formó bajo la superficie terrestre, a partir de magma, hace 1.160 millones de años, lo que implica que esa piel de toro que es nuestra Península Ibérica, es anterior a la llamada explosión de la biodiversidad en la Tierra.

En aquella época la tierra tenía una apariencia "bastante inhóspita", no había animales, ni plantas, sólo seres vivos unicelulares, la atmósfera apenas contenía oxígeno y el sol era un 10 % menos brillante, según los investigadores. Estas rocas permanecieron a gran profundidad hasta que afloraron cuando los continentes, que estaban agrupados en uno solo, Pangea, se dividieron, lo que produjo un acantilado de más de 600 metros de altura.


Durante la primavera, las repisas y grietas de los acantilados son ocupados por cientos de gaviotas partiamarillas, y en mucho menor número por otras especies como la chova piquiroja, el paiño común, el roquero solitario o el cormoran moñudo. También se deja ver el halcón peregrino.
Con la llegada del otoño cientos de miles de aves marinas de decenas de especies diferentes migran hacia el sur frente a este cabo, convertidose así (junto con la Estaca de Bares) en el mejor lugar de Europa para estudiar sus viajes de un mar a otro. También es habitual contemplar cetáceos como delfines, calderones y alguna ballena. Unos y otros se detectan mejor con prismáticos.


El Cabo Ortegal es el origen de la Gran Ruta de Senderismo del Medievo (GR 50). Única de este tipo en las rías altas, une este lugar con el casco histórico de Betanzos. Su duración es de aproximadamente 23 horas de caminata continua.
Todo esto hace de Cabo Ortegal un lugar bello y mágico que no demos dejar de visitar.









rivasgus dijo
Excepcional lugar, nunca estuve tan arriba, pero espero ir pronto. Y sobre Luar Na Lubre, pues que magníficos como siempre, aunque se hecha de menos a Rosa Cedrón.
Agus
9 Diciembre 2007 | 05:28 PM