Nacen tres crías de halcón peregrino en la ciudad de Madrid

Hace tres meses os conté la historia de una hembra de Halcón peregrino (Falco peregrinus) que hace algunos años se empadronó en la ciudad de Madrid.
Hoy ya son tres las parejas de esta especie empadronadas en Madrid y además estamos de enhorabuena, pues una de ellas ha conseguido criar a tres polluelos en la torre del Museo de América (avenida Reyes Católicos, 6). Es la primera vez que esta rapaz cría en el edificio y lo ha hecho en una caja nido que la Sociedad Española de Ornitología decidió ponerles en marzo tras observar que la pareja de halcones rondaba desde el pasado otoño por la zona de Moncloa.
Los tres polluelos de Américo y su hembra, nacidos hace apenas unas semanas, ya son la atracción del museo.
Los niños que acuden a los talleres didácticos han bautizado a los nuevos inquilinos de la azotea como Beltrán, Berta y Virtudes.

Además de esta pareja, en Madrid viven otras dos parejas de este proyectil viviente en el Pirulí y en la plaza de Castilla.
El uso de estas rapaces es cada vez mas frecuente para ahuyentar a otras aves. En el Bernabéu se usan para proteger de las palomas al césped y en el aeropuerto de Barajas para alejar a los pájaros de las pistas.
El halcón peregrino (Falco peregrinus) es un ave clasificada como vulnerable en el Catálogo de Especies Amenazadas de la Comunidad de Madrid donde se estima que hay unas 30 parejas distribuidas entre los roquedos de las rampas serranas a los cortados fluviales de los ríos Jarama, Henares y Tajo. En toda España, hay entre 2.384 y 2.690 parejas.

En los últimos cinco años, esta especie ha sufrido un descenso importante en el número de ejemplares. Estaban contabilizadas unas 40 parejas en la región y ahora no crían más que 30. Los animales más afectados por la mortandad son las parejas del suroeste de la región, donde crían sólo 10 de las 20 contabilizadas.
Por su parte, los halcones de la sierra son los que tienen menos problemas, mientras que en la ciudad de Madrid, de las 3 parejas que hay, una todavía no se ha reproducido, otra cría de manera esporádica y la que hoy es noticia es la primera vez que cría.
No cabe duda que la mejor manera de solucionar el problema de los estorninos, del que ayer hablábamos, es que la propia naturaleza los mantenga a raya con sus depredadores naturales.






paisajesdealpuente dijo
Vaya, y además en el edificio del antiguo edificio del Bilbao Vizcaya de Sáenz de Oiza. Un valor mas (un tanto anecdótico) a sumar a este bello ejemplo de la arquitectura de Madrid.
Los arquitectos tal vez podríamos colaborar más en hacer estas cosas posibles, aunque obviamente la última palabra la tendrán sus potenciales inquilinos.
23 Mayo 2007 | 01:13 PM