El anting, hormigueo o baño de hormigas

Un comportamiento curioso que realizan algunas aves de nuestros campos, especialmente córvidos y picidos, es el denominado “baño de hormigas”. Arrendajos, pitos reales y picos picapinos son algunas de las aves en las que he podido observar este comportamiento.

Para recibir este peculiar baño, las aves hostigan a las hormigas en las proximidades de su hormiguero y seguidamente ahuecan sus plumas. Las hormigas contraatacan doblando su abdomen y lanzando chorros de ácido fórmico sobre las plumas y piel de su enemigo, bien manteniendo cierta distancia o metiéndose entre sus plumas.

Seguidamente el ave se acicala distribuyendo con su pico el ácido fórmico por todo su plumaje con objeto de eliminar parásitos y mantenerlo en óptimas condiciones.

Tras el baño, el ave parece entrar en un estado placentero por lo que algunos naturalistas piensan que además de actuar como acaricida, bactericida y fungicida natural, el baño de hormigas constituye una actividad placentera que les sirve para masajear y estimular sus tejidos, y no sería de extrañar que el cosquilleo que produce esta sustancia, les produzca adicción a esta droga segregada por la hormiga.

El ácido fórmico actúa como insecticida, bactericida y fungicida y en el caso de pájaros en fase de muda, actúa igualmente aliviando el dolor que produce la salida de las plumas.

Este comportamiento, conocido como “hormigueo” o “anting” posee dos variantes, el hormigueo activo, que es el que os acabo de describir y el hormigueo pasivo, mas propio de las aves paserinas, por el cual estas aves cogen las hormigas con el pico y se las frotan sobre sus plumas.







AnaPeich dijo
Que graciosos!!que cara pone el picapinos!muy curioso,no lo conocia.Y la hipotesis del ave fenix me ha parecido muy interesante.
He descubierto este blog hace dos dias y estoy encantada porque estoy en camino de ser una ingeniera forestal
Un saludo
30 Abril 2007 | 08:12 PM