Ejecutivo ejecutor
Os dejo otra historia de la serie y libro “ Fauna Callejera ” de Luis Miguel Domínguez Mencía . Es la historia de una hembra de Halcón peregrino (Falco peregrinus) que hace algunos años se empadronó en la ciudad de Madrid. Decidió derrochar su libertad recién adquirida, de rascacielos en rascacielos, con el bullicio y el ruido de la gran urbe que ruge debajo de su posadero. Habita el ático inaccesible de un gran edificio; el del BBVA, en el paseo de la Castellana de Madrid. Conoce al ser humano muy bien; durante un par de años perteneció a un cetrero del que se escapó un buen día con hambre y pihuelas -las correas de cuero que se utilizan en cetrería para sujetar al ave sobre el puño-, y del que sólo aprendió a temerlo y a no volver a dejarse capturar.
Por eso, este ejemplar se cuida mucho de relacionarse demasiado íntimamente con nuestra especie, y sólo se deja ver cuando y como quiere. Es un halcón que ha vuelto a adaptarse a la vida natural en la ciudad con un éxito abrumador. Caza de verdad y no tan sólo presas fáciles, aturdidas por el ruido de los vehículos o sobrealimentadas y tullidas, como las palomas de algún ministerio.
Las presas naturales de esta rapaz ornitófaga son obviamente aves siempre cazadas en pleno vuelo. En las cercanías del edificio donde vive este halcón del foro, las palomas ya no vuelan altas y despreocupadas como en otras ciudades. Saben que en cualquier momento el dardo certero de las garras de la rapaz puede romperles el corazón, por eso vuelan a ras del suelo.
Con ello consiguen que nuestro ejecutivo ejecutor tenga que modificar su estrategia cazadora volando igualmente muy bajo y pareciéndose más, en el lance, a un azor que a un halcón. Verle cazar no es fácil, el ave se cuida de hacerlo cuando apenas pueden verla los miles de humanos que van a sus trabajos diarios.
La gran esperanza para esta especie en su fonda madrileña ha llegado de la mano de un nuevo ejemplar. Se trata además de un macho, que no ha sido rechazado por la hembra, y procede igualmente del mundo de la cetrería. De momento, viven juntos, cazan en común y parecen estar lo suficientemente compenetrados como para damos una gran alegría en un plazo medio de tiempo.










Myrtus Nada Communis dijo
Estaremos atentas a la noticia de su, esperemos, pronta descendencia :D
Salut, Myrtus
21 Febrero 2007 | 05:49 PM