Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales

Cada vez que hacemos uso del cuarto de baño “condenamos” una media de 10-20 litros de agua, en la mayoría de los casos potable, a convertirse en agua residual negra que podría llegar a constituir un problema medioambiental serio, no solo por el hecho de verter estas aguas contaminadas a los cauces de los ríos, sino también por el poco aprovechamiento de ese agua para otros usos. Estas aguas residuales producidas en la vida diaria deben ser transportadas y tratadas adecuadamente. Se necesita una infraestructura compuesta de alcantarillas y colectores, y de unas instalaciones denominadas Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (E.D.A.R.) que, en un conjunto, posibiliten la devolución del agua al medio ambiente en condiciones compatibles con él.
Conforme llegan las aguas negras, el proceso se inicia con un tratamiento previo de desbaste, desarenado y desengrasado, seguido por el tratamiento primario de decantación. A continuación se realiza el tratamiento secundario, de tipo biológico, por fangos activados en balsas de aireación en las que se inyecta aire por medio de turbinas o soplantes. Este proceso es seguido por una posterior decantación secundaria y, en caso necesario, ser complementado con un proceso de cloración con el que termina la regeneración del agua residual.

En el siguiente video podréis ver el proceso que sigue la depuración de agua en la E.D.A.R. de la Cuenca Media Alta del Arroyo Culebro (Pinto - Madrid) que incluye un sistema avanzado de reutilización, que permitirá que la Comunidad de Madrid destine más de 11 hectómetros cúbicos anuales al riego de parques y jardines o al baldeo de calles, incrementando en cantidad y calidad el agua destinada para el consumo humano.






jesus dijo
Está muy bien la explicación. Pero tal vez convenga aclarar que no siempre las depuradoras tienen las dimensiones que se muestra en la foto, propia ya de una población importante. Hay depuradoras prefabricadas apropiadas para una vivienda unifamiliar, un conjunto de viviendas, una urbanización, y así hasta llegar a las grandes depuradoras.
En las viviendas o instalaciones en suelo no urbano son exigibles por ley y no tienen un coste ni mucho menos prohíbitivo. En las grandes ciudades el problema en general está también mas o menos resuelto, pero ¿y en los pequeños núcleos de población? Soluciones hay, y sorprende que lo que es una obligación para los particulares, cuando se trata de exigir un correcto tratamiento de las aguas fecales a la administración en estos casos, la cosa cambie.
16 Diciembre 2006 | 03:12 PM