Carpinteros, chupasavias y otras insectívoras

Nuestros pájaros carpinteros (pitos reales, pitos negros, picos picapinos, torcecuellos…) son ave insectívoras que representan una inestimable ayuda para nuestros árboles por la gran cantidad de insectos que consumen, que en muchos casos son importantes agentes patógenos.
Sus nidos los construyen en huecos ya existentes de los árboles o preparados por ellos mismos, generalmente en ramas o troncos ya muertos, pero en algunas ocasiones, y no he encontrado ninguna explicación conocida, realizan taladros perfectos de más de cinco centímetros de diámetro en árboles gruesos, sanos y vigorosos, atravesando el tronco de lado a lado. Estos árboles son ejemplares sanos y no estaban afectados por ningún tipo de insecto perforador, tampoco nidificaron en ellos, ya que quedaban como un cilindro con ambas caras abiertas y parece un trabajo excesivo para un marcado de territorio por la gran cantidad de chopos taladrados.

Otra costumbre que he observado en parcelas pluriclonales de chopo es la querencia que tienen por determinados clones al picotear sus cortezas para libar su savia. Es curioso pasearse por estas choperas pluriclonales y al llegar a las filas de un determinado clon, todos los ejemplares de esa fila están picoteados mientras que los de las filas aledañas permanecen intactos, es gracioso pues lo primero que uno piensa es que ellos también entienden de clones.
Aparte de este tipo concreto de daño, nuestros carpinteros, al igual que un importante número de especies de aves insectívoras, picotean las cortezas de los árboles en busca de insectos que evolucionan en su interior. En general, estos daños no causan ningún perjuicio importante al árbol, ya que el daño principal ya se ha producido y por el contrario evitan la propagación posterior de los perforadores a otros árboles de la zona.

Algunos carpinteros del nuevo continente se han especializado en otro tipo de alimentación distinta a la dieta a base de xilófagos de nuestros carpinteros. Así, el picamaderos bellotero (Melanerpes formicivorus), además de insectos también se ha especializado en alimentarse de bellotas para tener alimento en el invierno.
Estas aves guardan una provisión de bellotas suficientes, para lo cual practica orificios en los árboles, donde guarda solamente una bellota en cada agujero, de tal modo que practican miles de agujeros en los troncos de los árboles.
Anualmente pueden cavar 60000 agujeros en un árbol con bellotas e incluso lo introducen en distintos para cubrirlo completo así evitarán que otro individuo se los hurte.
Estas bellotas quedan a la vista, así que el grupo va a defender el árbol de posibles robos.
Es una especie residente permanente. Pero, si no hay bellotas disponibles pueden emigrar a otra área.

Los picos chupasavias (Sphyrapicus sp.) pican la corteza de los árboles hasta llegar a los vasos que transportan su savia, siendo este su principal y casi único alimento. Se piensa que la saliva de esta ave tiene algún tipo de anticoagulante pues las savia de las heridas que produce tarda mas de lo normal en cicatrizar.
Estos y muchos más, son los protagonistas del video que hoy os dejo.





PEMM dijo
En mi tierra se les llama pitu rial...
2 Diciembre 2006 | 10:57 AM