Abies alba - Abeto Blanco

HABITACIÓN
Especie de las montañas de Centro y Sur de Europa, en España aparece en masas puras o mezcladas con haya, pino montano y pino silvestre, en el Pirineo, desde el valle del Irati (Navarra) hasta Gerona. Sus situaciones más meridionales están en la Sierra de Guara (Huesca) y en el Montseny (Barcelona). Son escasos los bosques de esta especie, que tan sólo ocupa el uno y medio por mil de la superficie arbolada española.

CLIMA
De clima frío a frío-templado, sin grandes oscilaciones térmicas.
Resiste bajas temperaturas, pero las heladas tardías pueden ocasionar que las plantas jóvenes pierdan su guía terminal. Precipitaciones superiores a 750 mm. anules, de los que de 250 a 300 mm. deben caer en la época estival. Requiere alta humedad ambiental, no resiste aires secos.
SUELO
Especie indiferente, resulta de gran plasticidad por lo que se refiere al origen de los suelos en los que vive. Las mejores masas situadas en el Pirineo Central están en suelos ricos, frescos y profundos, pero se adapta a vivir en suelos pobres si su sistema radical puede profundizar. No se desarrolla ni en los suelos arenosos, que le resultan demasiado secos, ni en los compactos, turbosos o de deficiente drenado. Es característica su manifiesta incompatibilidad con los suelos excesivamente húmedos.
ALTITUD
En Navarra el abeto baja hasta a 700 m. de altura sobre el mar y en el Pirineo Central puede llegar a más de 2000 m. Sin embargo las mejores masas se encuentran entre los 1.000 y 1.500 m.
TEMPERAMENTO
De temperamento delicado, se le considera la especie más esciadófila de nuestras coníferas.
PORTE
De talla elevada, no es raro que alcance los 30 ó 35 m. y en ocasiones excepcionales hasta casi 50 m. Su tronco es recto, columnar, incluso cuando no vive en espesura. Copa formada por ramas que nacen en perfectos verticilos, su silueta es cónica hasta que cesa el crecimiento de la guía; a partir de este momento tiende hacia la forma tronco cónica. Produce una densa sombra, bajo la cual no suelen vivir otras especies arbóreas. La poda natural cuando está en espesura se produce tardíamente, pero llega a dejar buena parte del fuste sin ramas.
CRECIMIENTO
Resulta lento en los primeros años. Después su crecimiento se hace más rápido y sostenido. Alcanza diámetros superiores a los 35 cm. con el siglo y de más del medio metro a los 130 ó 140 años. Debido a la espesura en la que puede vivir este árbol y a su rendimiento maderero por la estructura de sus troncos, los buenos abetos españoles pueden dar hasta cuatro o cinco metros cúbicos por hectárea y año de posibilidad maderable.
SISTEMA RADICAL
De sistema muy desarrollado, su raíz principal penetra, si el suelo es adecuado, hasta más de metro y medio de profundidad. Las raíces laterales o secundarias se desarrollan profusamente. El conjunto de su sistema radical le proporciona al abeto un efectivo anclaje que le permite un desarrollado grado de estabilidad a sus gigantescas estructuras. Se considera este sistema radical como del segundo tipo.
LONGEVIDAD
Normalmente es de dos a tres siglos, pero en condiciones muy favorables se han encontrado árboles de más de dos metros de diámetro con casi medio milenio de edad.
REPRODUCCION
Se reproduce únicamente por semilla. Florece, según su situación, desde finales de marzo hasta principios de junio. Madura su semilla en otoño, produciéndose seguidamente la diseminación. Es una especie cadañega, lo que no impide que cada tres o cuatro años la producción de semilla sea considerablemente más alta. Tiene dificultades para reproducirse o invadir espacios rasos, hasta que estos no se pueblan con otras especies arbóreas, por lo menos en estado de monte bravo o bajo latizal.
APROVECHAMIENTO
Las masas se tratan preferentemente por entresaca regularizada, pie a pie o por bosquetes. En los montes en los que aparece en mezcla otra especie arbórea, se ve muy perjudicado el abeto si se tratan por aclareos sucesivos uniformes. Las claras deben realizarse cuando el diámetro es superior a 20 cm. El turno o la edad de los árboles mayores aprovechados suele estar comprendida entre los 120 y los 150 años. Las masas de edad muy avanzada pueden verse afectadas por el muérdago. Aunque el abeto vive en espesura, suele retrasar la poda natural hasta que alcanza los 40 a 50 años de edad, por lo que se aconseja realizar podas artificiales para la obtención de madera limpia, ya que la poda natural resulta insuficiente. En Europa ha sido una de las primeras coníferas a cuyas masas se les practica la poda para obtener madera de calidad. Suelen seleccionarse para la poda unos 300 pies por hectárea y se puede llegar hasta la altura de 7 u 8 m. en la limpieza del fuste.
UTILIZACIÓN

Madera blancoparduzca, tanto la de albura como la de duramen, ligera, muy poco resinosa, de resistencia mecánica y duración algo inferior a la de los pinos, sobre todo si está a la intemperie. Fácil de trabajar. Utilizada localmente para todos los usos, incluso para el revestimiento exterior y armazón de construcciones. Pero normalmente se usa para carpintería, tableros interiores en ebanistería, para la obtención de chapas y cajerío. También se emplea la madera de árboles excepcionales y de más lento crecimiento para cajas de resonancia de violines, guitarras y tableros de piano. La estructura y desarrollo de sus fustes permite obtener piezas de grandes dimensiones. Tiene poca aceptación su leña y carbón, por su escasa capacidad calorífica. Muy utilizado como especie ornamental.
Fuente: Apuntes de Repoblaciones Forestales del Centro de Capacitación y Experimentación Cinegético-Forestal de Toledo





PEMM dijo
MARAVILLOSO SONIDO PARA LAS GUITARRAS,ESPECIALMENTE LAS FLAMENCAS,PARA LA TAPA Y EL ALMA..
22 Noviembre 2006 | 05:07 PM