¿Quién no conoce a la mona chita?. Chita es el nombre por el que más se conoce a Jitts, el chimpancé macho que aparece en cuatro de las películas de Tarzán interpretadas por Johnny Weissmuller. Debutó en el mundo del cine en 1934 junto con la actriz Maureen O'Sullivan, quien interpretaría a Jane a partir del segundo filme, “Tarzán y su compañera”

Participó en el rodaje de varias películas de Tarzán durante los años 30 y 40 y se jubiló en 1967, año en el que rodó junto Rex Harrison la película Dr. Doolitle.

El pasado 9 de Abril la mona chita (como ya dije un chimpancé macho) cumplió 74 años.

Según el Libro Guinness de los Récords, su longevidad le convierte en el chimpancé más viejo del mundo. Los veterinarios aseguran que Jitts, que mide 1,22 metos de altura y pesa 66 kilos, hace mucho tiempo que rebasó la edad máxima que suelen vivir los chimpancés, alrededor de 40 años. En cautiverio puede llegar a los 60 pero todas esas mandingas no van con Chita, que ahora tiene 74 años y aun conserva todos sus dientes.

El Festival Internacional de Cinema de Comedia de Peñíscola decidió otorgar, este año en su XVIII edición, un Premio Especial a la inolvidable Mona Chita, personaje imprescindible de las películas de Tarzán, en reconocimiento a sus méritos artísticos.

Es el primer galardón de su carrera, aunque su avanzada edad le impidió viajar a España. Sus excesos en Hollywood se han cobrado su precio en la larga vida de este simio, que acostumbraba a fumar puros y beber cerveza, pero que ahora toma insulina a causa de la diabetes y mantiene una dieta de fruta fresca.

Chita ha visto morir a sus compañeros de rodaje pero “el” sigue aquí.

Como otras muchas estrellas jubiladas, Chita también ha encontrado en el mundo de los actos benéficos una salida a su carrera. En la actualidad su mansión de Palm Springs acoge a los simios que han visto truncadas sus carreras en el mundo del espectáculo.

Entre los pasatiempos favoritos de esta leyenda de la pantalla están "pintar cuadros, ver la tele y, por supuesto, hacer el mono".

Esto forma parte de la fundación CHEETA, su nombre en inglés y las siglas en ese idioma de Habitat Creativo para la Mejora de Simios en Peligro de Extinción.