Rapa das bestas

Dicen que ya en la Edad de Bronce los gallegos trataban de domesticar a las bestias. Lo que ha sido durante siglos todo un rito, se ha convertido en los últimos años en un auténtico espectáculo festivo.
En torno a la Rapa das Bestas se organiza una auténtica romería que lo convierte en una manifestación claramente festiva. Suele haber rapa en el mes de junio. Pero en julio y en agosto se reparten por diferentes aldeas y pueblos de Galicia. Todo un espectáculo para disfrutar de una de las tradiciones gallegas más ancestrales.

La cita de este ritual es en el curro, recinto tradicional al cual los propietarios bajan las reses. En ese mismo escenario se produce el enfrentamiento, en el que los ganaderos más expertos (agarradores), con las manos vacías, luchan con la bestia hasta lograr reducirla para marcarla y rapar sus crines. El forcejeo se convierte en una fiesta. Como colofón, el combate se hace en romería que festeja por todo lo alto el control sobre el animal.
Los curros se esconden en las montañas del norte y el centro de Galicia, salpicados por los macizos cercanos a las costas.

Este sábado 1 de julio, la parroquia de Sabucedo, en el municipio pontevedrés de A Estrada, vivió un espectacular curro que llenó las gradas hasta la bandera y dejó sembrada la arena del estadio de sudor y crines, al término de la noble lucha entre "aloitadores" y caballos.
Aunque la de Sabucedo sea probablemente la más conocida al estar declarada de Interés Turístico, no ha sido la única rapa del domingo, ya que en el municipio lucense de Viveiro, también se celebró la 38 edición de la rapa en el curro de Candaoso, cita inexcusable para los amantes de los curros en “La Mariña Lucense”.






paula dijo
Ah! pues que bonito como tratan a los pobres animales. Fascinante :)
28 Julio 2006 | 02:43 AM