Se encuentra en Teruel la telaraña más antigüa del mundo
Se ha encontrado en Teruel la tela de araña más antigua del mundo. Según los expertos que la han analizado tiene 110 millones de años. El fósil fue hallado en 2003 en un trozo de ámbar en una explotación de carbón en el municipio turolense de Escucha.
Es diminuta pero tiene un gran valor histórico y científico, aunque sólo mide 6 milímetros tiene varios insectos atrapados. Se sometió a un riguroso estudio en el laboratorio del American Museum of Natural History de Nueva York para constatar su veracidad. Después de este importante descubrimiento, el yacimiento seguirá siendo fruto de nuevas investigaciones, algunas de las cuales ya están en marcha, y tendrá los accesos vigilados por agentes de la Guardia Civil, según advirtió el director general de Patrimonio del Gobierno de Aragón, Jaime Vicente, para evitar su expolio, ya que es muy accesible.
La tela de araña originalmente podría tener unas dimensiones de entre 2 y 3 centímetros y que la parte fosilizada encontrada en el ámbar es de apenas 5 o 6 milímetros, con una elevada densidad de insectos.
Según sus investigaciones, la tela sería pegajosa, vertical y orbicular (sobre un sistema de hilos radiales) y con propiedades elásticas, en todo caso una "tela compleja", ha resaltado el paleontólogo.
Hasta el momento los restos descubiertos más antiguos de una tela de araña aparecieron en El Líbano, y datan de hace unos 125 millones de años, aunque según precisó Delclós de esa estructura no existen más que “unos hilos sueltos sin ningún tipo de insecto atrapado”, al contrario de lo que ocurre con la tela descubierta en Teruel.
La datación de la tela fósil coincide con la diversificación explosiva de las plantas con flores y de los insectos de grupos polinizadores, que establecieron una relación simbiótica en los medios terrestres, antes ocupados por coníferas y afines.
Por lo tanto, según los autores del descubrimiento paleontológico, "gracias a este fósil se puede afirmar que las arañas afectaron a la evolución inicial de los insectos polinizadores".
En la pieza hallada en España los insectos aparecen “atrapados y depredados por la araña, que habría succionado sus líquidos y posteriormente habría penetrado resina en los cadáveres, que ya estaban muertos cuando quedaron fosilizados, algo bastante espectacular”.







