La leche asturiana incorpora las últimas tecnologías

Una leche de buena calidad ya no sólo depende de la vaca. También de un ordenador. Quinientos ganaderos asturianos han puesto su producción de leche en manos de las nuevas tecnologías. Llevan un pequeño ordenador en el bolsillo, que ocupa algo más que un móvil, con el que acceden a toda la información necesaria para mejorar la calidad de su producción.
Los prados asturianos ya no están tan alejados del mundanal ruido como cabía imaginar. Una sexta parte de los tres mil ganaderos que hay en Asturias acceden ya desde cualquier punto del monte a toda la información necesaria para mejorar su producción de leche.
Ordeñan las vacas dos veces al día, cada dos días pasa un camión a recoger la leche, y se toman las muestras que van directamente al laboratorio. Allí se analizan. Hasta ahí todo como siempre. A partir de ahora, los datos se envían prácticamente en tiempo real a esos pequeños dispositivos inalámbricos que cada ganadero lleva ya en su bolsillo.
El ganadero recibe, esté donde esté, un mensaje que le informa de cualquier incidencia. Si tiene un problema de proteína, cambiará la alimentación de las vacas, si es bacteriológico, tendrá que revisar la máquina de ordeño. Así obtendrá mayor rendimiento económico, porque la leche se paga en función de su calidad.
Asturias se integra en el mundo de las telecomunicaciones, en un proyecto pionero y puntero no sólo en España sino en toda Europa.




