El futuro del sector forestal

Os dejo un artículo sobre economía que me ha remitido al correo "Caterpiler" y que ha redactado Fernando Mora-Figueroa, presidente de la Asociación Andaluza de Empresas Forestales.

El Sector Forestal Español presenta una rentabilidad económica y financiera muy baja y, en muchos casos, negativa, lo que, unido a una incorrecta interpretación de lo que debe ser la conservación de la naturaleza, basada en «no tocar» y olvidando la máxima de aprovechar conservando, ha conducido, en muchas situaciones, a su abandono. Dos consecuencias de esta situación son el despoblamiento acelerado de las zonas eminentemente forestales y el recrudecimiento de los incendios, cuya virulencia se incrementa año tras año como resultado de la acumulación de biomasa en los montes por falta de aprovechamiento.
Desde hace más de tres décadas, la política forestal en España se ha ido sustituyendo por una política de gestión del medio natural, lo que no pasa de ser una visión parcial de aquélla, olvidándose temas tan importantes como el fomento de industrias de primera transformación en las zonas productoras de materias primas, la incentivación del aprovechamiento sostenible de los recursos forestales o la aplicación de medidas de inserción laboral que hagan el sector forestal atractivo para los trabajadores.
La aplicación de políticas conservacionistas basadas en el «no tocar», olvidando que la mejor manera de conservar los ecosistemas forestales -incluyendo a la población que vive en ellos y de ellos-, es su aprovechamiento racional y ordenado, ha dado lugar a que incluso aquellos aprovechamientos que podrían ser rentables hayan sido abandonados en muchos casos como consecuencia de las excesivas trabas administrativas y de la oposición de un ecologismo exacerbado, llegándose a afirmar que «cortar un árbol es un delito», cuando, en realidad, el delito es no cortarlo cuando hay que hacerlo para asegurar la renovación de las masas. Si a lo anterior unimos la afirmación generalizada de que el monte mediterráneo, predominante en España, no es rentable -afirmación que en muchos casos no es cierta-, encontramos, en una aproximación rápida y simplista, el motivo por el que el monte se encuentra en la situación de abandono actual.
Por desgracia, la Unión Europea carece de una Política Forestal Común, lo que ha venido dando lugar a una dicotomía absurda en el mundo rural donde la mitad del territorio, en principio el más favorecido, recibe ayudas para su mantenimiento a través de la PAC, mientras que la otra mitad se ha ido abandonando.

La creación del FEADER (Fondo Europeo Agrícola para el Desarrollo Rural) donde se integraría la financiación para los terrenos forestales y agroforestales abre una nueva oportunidad para que, sin que exista una Política Común como sería deseable, al menos se tengan en cuenta las necesidades de los terrenos forestales para integrarlos en un desarrollo rural armónico y racional.
En este sentido, el Reglamento relativo a la ayuda al desarrollo rural a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) establece tres objetivos: Objetivo 1 (Aumentar la competitividad de la agricultura), Objetivo 2 (Mejora del medio ambiente), Objetivo 3 (Mejorar la calidad de vida en las zonas rurales). Éstos sólo podrán lograrse mediante la incorporación a las medidas de desarrollo rural de los aspectos netamente forestales que tienen encaje, sin ningún tipo de problemas, en el desarrollo que los Estados Miembros deben realizar del Reglamento (CE) antes mencionado.
La estructura administrativa existente en la Administración General del Estado, establece una organización en las que las competencias agrícolas y de desarrollo rural se encuentran encomendadas al Ministerio (o Consejerías) de Agricultura, mientras que las forestales, o al menos las de Gestión del Medio Natural, se encuentran encomendadas al Ministerio (o Consejerías) de Medio Ambiente. Por el contrario en la Unión Europea tanto las competencias agrícolas como las forestales se encuentran encomendadas a la misma Dirección General. En esta situación, corresponde en España al Ministerio de Agricultura, con la colaboración de las Comunidades Autónomas y de los Ministerios de Medio Ambiente y de Economía, elaborar y negociar con la Comisión Europeala Estrategia de Desarrollo de Reglamento FEADER.
Con el fin de que los distintos Ministerios y los Agentes Sociales relacionados con el sector forestal expongan sus posiciones y demandas en relación con la Estrategia Española de Desarrollo del Reglamento FEADER, la Federación Española de Asociaciones de Empresas Forestales y del Medio Natural han organizado el próximo miércoles un desayuno informativo en Madrid para debatir sobre el futuro del sector forestal ante el nuevo marco de los fondos europeos. A él asistirán como ponentes los Secretarios Generales para el Territorio y la Biodiversidad, de Agricultura y Alimentación y de Presupuestos y Gastos. El objetivo último de esta iniciativa, así como el de otras muchas que se están desarrollando en las distintas Comunidades Autónomas, es conseguir una Estrategia de Desarrollo Rural para el conjunto del territorio español armónica y sostenible, objetivo que solo se podrá lograr si no se olvida que mas de la mitad del territorio esta ocupado por terrenos forestales o dicho de otra manera «no agrícolas», que con las adecuadas medidas e incentivos pueden contribuir de forma decisiva a este fin.




