La Dehesa

La dehesa es un ecosistema de creación humana a partir del bosque de encinas primitivas. Surge como consecuencia de la actividad humana empeñada en arrebatar tierras al bosque y poderlas destinar como pastizal que alimente a la cabaña ganadera, pasando por dos fases, una primera en la que inicialmente se aclara el bosque denso de quercíneas y otra de control de la vegetación leñosa y estabilización del pastizal.
Este sistema agroforestal de componentes leñosos, pascícolas, ganaderos y agrícolas constituye un ecosistema seminatural en el que tiene cabida la producción simultánea y combinada de cerdo ibérico, ganado ovino, caza menor, leña, carbón y eventualmente corcho.Además, en la dehesa siempre se ha practicado siempre alguna ganadería de vacuno y algo de caza mayor, que ahora ha pasado a ser predominante en algunas zonas.
El territorio adehesado comprende dos estratos vegetales, el primero dominado por pastos herbáceos xerofíticos (anuales) sobre el que se asienta el arbolado constituido por vegetación xerófila esclerófila, en donde predomina la encina (Quercus ilex) sobre el alcornoque (Quercus suber). Quejigos, rebollos, robles y fresnos aparecen en zonas más húmedas.

El arbolado da cobijo a la fauna, tanto doméstica como silvestre, evitando la necesidad de construir refugios para el ganado; fertiliza a través de la deposición de materia orgánica en forma de hojarasca
El objeto del aclareo del arbolado es el de incrementar la radiación solar incidente sobre el suelo, que potencia la producción de pastizal.
La densidad media es de unos 50-60 pies/ha. No obstante, las densidades actuales, en concreto en el caso de Extremadura, se sitúan en el orden de 10-40 pies de encina por hectárea, cuando lo recomendable desde el punto de vista ecológico y económico sería cerca del doble.




