Nos invade el camalote

Si ayer hablábamos de las cotorras como especie invasora, hoy le toca el turno a la Eichornia crassipes, vulgarmente conocida como camalote, aguapé o jacinto de agua, una nueva especie invasora que se une a las que amenazan a la flora y fauna españolas. Esta planta amazónica ha llegado hace más de un año a las aguas del Guadiana, llegando a ocupar casi 100 hectáreas del río y poniendo en peligro su fauna acuática y los sistemas de riego de las poblaciones que atraviesa. Las altas temperaturas interiores y exteriores, los elevados niveles de fertilizantes disueltos y el poco caudal del río han facilitado el asentamiento de esta nueva intrusa en los meandros del río.
Su crecimiento es espectacular, pudiendo doblar su extensión en diez o quince días si las condiciones son positivas. Esta planta es una de las peores especies invasoras pues reduce el nivel de oxígeno e impide el paso de la luz del sol al ecosistema acuático, pudiendo taponar en poco tiempo una vía fluvial.
Para controlar la expansión de esta especie a lo largo del río Guadiana y sus afluentes, la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha desarrollado un Plan Integral de Control, en colaboración con la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura y un grupo de investigadores universitarios.
El objetivo de este Plan es eliminar al menos el 40% de la planta y controlar en primavera su floración, nueva liberación de semillas y su expansión geográfica. En el mes de septiembre ya se habían extraído uno 30.000 kilos de esta especie invasora.
El Ministerio de Medio Ambiente ha decidido también destinar una partida presupuestaria de seis millones de euros para este año 2006, con la intención de intensificar la lucha durante el invierno. Con ese presupuesto está prevista la contratación de más de cien personas que trabajarán desde este lunes en la extracción del vegetal.
Otras de las medidas adoptadas por la CHG han sido la instalación de barreras de contención en el tramo urbano del río Guadiana a su paso por Mérida y el establecimiento de filtros en las proximidades de la presa para evitar el paso de más materia vegetal.
Para los habitantes de las riberas del Guadiana, la propagación del camalote es un "drama" concentrado ahora en un lugar muy concreto pero que se puede traspasar a otros a través de las aves migratorias.
La presa de Montijo, que ahora no permite el flujo habitual de agua para evitar así el paso del camalote a Mérida, cuando llueva podría ser abierta, lo que podría conducir a una nueva propagación del vegetal.
El modo en el que el jacinto de agua llegó al Guadiana es aún desconocido, pero algunas hipótesis apuntan a que puede que haya sido vertido por las tuberías de algún estanque.






forestman referenció
Ya nos llegó el cangrejo chino
...n de nuestra biodiversidad, estas son algunas de las que ya os he hablado:
El Calamote
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15 Mayo 2007 | 12:43 AM