Categoría: Plagas y Enfermedades
6 Febrero 2011

La superficie forestal española supone aproximadamente el 50% de la superficie total del país, es decir, unos 26 millones de hectáreas que deben ser objeto de conservación, pues las amenazas contra la salud de nuestros bosques son hoy mas graves que nunca.

El arbolado debilitado es objeto de ataques de diversos parásitos y por ello debemos preverlos para detenerlos a tiempo.
El siguiente video nos introduce a la sanidad forestal de nuestros bosques, sus principales amenazas y a los métodos de prevención, detección y control de plagas y enfermedades.
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30 Septiembre 2010
Secuoyas y eucaliptos son los árboles más grandes de nuestro planeta. Este hecho no pasa desapercibido en nuestro país, y los polémicos bosques productores de eucalipto se han convertido en los protagonistas del paisaje de Galicia y parte de la Cornisa Cantábrica.

El eucalipto llega a la Península Ibérica mediado el siglo XIX. Parece ser que el autor material de la introducción del eucalipto en España fue Fray Rosendo Salvado, un monje benedictino de Tuy (Pontevedra), que llegó a Australia atraído por su pasión evangelizadora. De su viaje como misionero por la costa oeste australiana, trajo semillas de eucalipto que plantó en su jardín, y que después regaló a sus amigos. Quien le iba a decir a este defensor de los derechos de los aborígenes australianos, que de aquellas semillas que trajo de Australia crecería el conjunto de eucaliptos más monumental de Europa.

En el “Monumento Natural del Souto da Retorta”, también conocido como “eucaliptal de Chavín” es el reino de “El Abuelo”, un ejemplar de Eucalyptus globulus que gracias a sus 75,2 metros cúbicos de madera esta considerado el árbol más grande de España y uno de los mas grandes de Europa, teniendo como único rival al famoso Karri Knight, otro eucalipto menos grueso pero mas alto y viejo que el Abuelo, un superviviente de los primeros eucaliptos que se plantaron en la Península Ibérica en el año 1866, en la ciudad portuguesa de Coimbra.

Nuestro centenario protagonista fue plantado en el año 1880. Tiene una altura similar a la de la Torre de Hércules y el perímetro en su base es de 10,50 metros, siendo necesarios seis o siete personas para abarcarlo.

El Abuelo de Chavín, no es el ejemplar más bonito, pues hubo que podarle grandes rama, y otras fueron partidas por los fuertes temporales . Tampoco es el ejemplar más alto de este conjunto monumental, que alberga los ejemplares más altos de España, con alturas próximas e incluso superiores a ochenta metros. Pero si que es el mas sobresaliente de esta masa, por ser el mas grueso, aun así, también hay eucaliptos más gruesos (pero no mas altos) que el abuelo, como el del palacio de Rubiáns, en Villagarcía, conocido como el Gordo de Rubianes.

Teniendo en cuenta que estos árboles rinden entre 950 y 1400 kg por cada metros cúbico de madera, dependiendo de la edad y el terreno donde crezcan, su peso podría superar las 100 toneladas de madera, un peso en madera equivalente a 20 elefantes asiáticos o el peso de 1300 personas. Eso sin tener en cuenta sus poderosas y profundas raíces que soportan la enorme carga de su gigantesca estatura.
Pero este impresionante árbol, que constituye uno de los grandes atractivos de la Mariña Lucense, no está seguro en su plácido retiro del eucaliptol de Chavín, en el municipio costero de Viveiro (Lugo). El Gonipterus scutellatus, un voraz coleóptero, defolia sin piedad sus hojas y está debilitando a nuestro gigante.

La solución a este problema la encontramos en la lucha biológica. La Anaphens nitens, es una avispilla que parasita los huevos del atacante e impide su desarrollo.
Tenemos, pues, dos insectos en el ring: el himenóptero Anaphens nitens, de apenas un milímetro, contra un coleóptero que multiplica por ocho su tamaño. Pero la avispilla es inteligente y no se enfrenta a enemigos adultos: pone sus huevos en los del goníptero, los parasita y acaba malográndolos.
En 1993, sólo dos años después de que se detectaran las primera plagas en España, la Estación Fitopatológica de Areeiro (Pontevedra) decidió probar esta arma biológica y los resultados han sido excelentes, con índices de éxito de hasta el 80%.

El método gallego pronto se extendió a otras áreas de España y Portugal y, por supuesto, ha seguido empleándose en Galicia, donde la Consellería del Medio Rural tiene en marcha un plan biológico trianual, vigente hasta el 2012, para combatir el deterioro de los eucaliptos.
En primavera y otoño, las épocas de emergencia del peligroso insecto, los agentes forestales recorren los bosques afectados por la caída de las hojas colocando bolsas con avispillas. La primavera pasada depositaron 1.462 unidades por toda la comunidad y a partir del mes de octubre está prevista la colocación de otras 600. Dado que cada una puede producir hasta 500 avispas, es de esperar que los devoradores del eucalipto sufran mermas considerables en su destructor ejército.

Al distrito forestal de Viveiro, donde se enclava el eucaliptal de Chavín, le corresponden 85 bolsas. Sus tres hectáreas de extensión forman parte de la Red de Espacios Protegidos de Galicia y exhiben la vitola de Monumento Natural desde el año 2000.
El abuelo, también ha sufrido la caída de las hojas que causan estos gonípteros, pero no ha sido de los árboles más afectados, le protege su relativo aislamiento, el amplio círculo vacío que le rodea y le ha permitido desarrollar una extensa copa. Por contra, los eucaliptos suelen crecer apretujados, conformando densas masas donde la plaga puede cebarse a sus anchas.

En Chavín también se soltarán avispillas, la ratio es de una bolsa por entre una y cuatro hectáreas, en función del nivel de afección, así que la anciana corteza blanca del abuelo será escenario del combate entre atacantes y defensores. Teniendo en cuenta que cada hembra de Gonypterus puede liberar hasta 900 huevos, el Anaphens nitens tiene una ardua tarea por delante.
Esperemos que este regalo siente bien a nuestro Abuelo en su 130 cumpleaños.
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28 Enero 2008

No hay medicamento ni antídoto que proteja de forma eficaz a las palmeras de su enemigo número uno: el picudo rojo. Ataca sin piedad a estas plantas, devorando el tronco. La plaga está localizada sobre todo en el Mediterráneo.
Pero este curculiónido que llego a España como polizón en las palmeras importadas desde Egipto, podría tener los días contados ya que Investigadores de la Universidad de Alicante están desarrollan un método de control biológico que acaba con el temido escarabajo en una semana mediante un hongo entomopatógeno que convive con el picudo y que lo infesta de forma natural.

Las larvas de siete días de vida, que miden un centímetro, cuando se infestan con el hongo mueren en tres días. Las larvas de cuatro centímetros fallecen en cuatro días, también al ciento por ciento. Finalmente, los ejemplares adultos, de unos tres centímetros, mueren a los diez días.
Los mismos experimentos se han llevado a cabo, pero con un producto formulado preparado con las esporas del hongo. Los resultados han sido también «muy prometedores», según la investigadora. Las larvas más pequeñas han muerto en tres días, las medianas, en cuatro días, y los adultos en doce días.

La ventaja de esta lucha biológica es que el insecto muerto se convierte asimismo en un vehículo letal para sus congéneres. Aunque el picudo tiene una cutícula muy dura, sus articulaciones son muy blandas. Por ellas sale otra vez el hongo y se reinicia el ciclo. Además, un picudo infestado por el hongo, contagia a la hembra con la que se aparea.
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9 Octubre 2007

No lo puedo evitar, pero cuando en mis incursiones camperas se pone a tiro alguna cecidia o agalla de alguna planta, termino recreándome y disparando fotos a diestro y siniestro, soy de disparo fácil, que le vamos a hacer. Aunque no soy un gran experto, la cecidología me encanta. La verdad es que tengo una colección importante de fotos sobre fisiopatías, plagas y enfermedades de las plantas. Quizás tantas, que a veces me planteo ponerlas en el blog pero muchas veces no sabes por donde empezar. Así que intentaré retomar mi colección de fotos, para la sección “ plagas y enfermedades” de esta bitácora.
Cuando hace más de 10 años, me presentaron en la escuela de capataces forestales, al insecto que produce estas cecidias, se le conocía como Cecidomyia lichtensteini . A algún entomólogo no le debió de parecer bien que perteneciera a ese género y la rebautizó como Dryomyia lichtensteini . Esta no suele ser de las plagas que entran en los exámenes, pero creo que merece ser tratada, ya que sin duda produce una de las agallas más comunes en las hojas de nuestras encinas.

Este pequeño díptero se encuentra repartido por toda la Península Ibérica, induciendo agallas en el envés de las hojas de las encinas y más raramente en las de alcornoques.
Posee una generación al año. Los adultos de este pequeño mosquito, aparecen en abril y vuelan hasta mediados de mayo. Las hembras realizan la puesta de unos 150 huevos en los brotes jóvenes del árbol. Cuando aparecen las nuevas hojas, las larvas nacidas a finales de mayo o principios de junio, se alimentan en el haz de la hoja. Como respuesta, el árbol produce esas agallas tan características, en el envés de las hojas. Estos abultamientos, suelen medir 2-3 mm de diámetro, siendo ovoides, duros, uniloculares y del mismo color que el resto de la hoja.

Las larvas de este mosquito aprovechan estas agallas para pasar el invierno y desarrollarse en su interior. Una vez dentro, la larva se desplaza activamente en su cámara, parando aquí y allá en puntos repartidos igualmente sobre toda la superficie, lo que provoca estímulos que aseguran el crecimiento regular de la agalla. La pared de la agalla incluye dos capas: la capa interna está formada por las células nutricias y la capa externa está formada por el esclerénquima. Los tejidos conductores están situados entre estas dos capas.

Una vez se ha desarrollado la larva, esta pasa a estado de pupa y de marzo a mayo del año siguiente aparecen los nuevos adultos, abriendo la agalla por el haz de la hoja, mediante una estrecha abertura por la que sobresale la exuvia del insecto.
Normalmente el número de agallas por hoja es muy numeroso, lo que fuerza a la hoja a curvarse. Las agallas permanecen en la hoja permanentemente, pudiéndose apreciar en las hojas caídas.
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13 Septiembre 2007

Por todos es conocida la plaga de topillos campesinos (Microtus arvalis) que asola la meseta castellana, y que ya se extiende por otras regiones de España.
La depredación es uno de los factores que evitan las fluctuaciones cíclicas de los topillos. Por tanto, el mantenimiento de poblaciones estables de aves depredadoras debe enmarcase dentro de los objetivos para mantener limitada, en la medida de lo posible, la abundancia de estos roedores que acaban con los cultivos.
Las explosiones demográficas del topillo campesino tienen una regularidad de tres a cinco años, según las investigaciones realizadas por el SERIDA, circunstancia que se repite en las zonas del norte de Europa, mientras que en el sur (y la meseta castellana se corresponde al límite septentrional de su distribución) esta regularidad no es tan clara.

Por si esto fuera poco, a esta explosión demográfica de roedores se le han unido los conejos que también amenazan con arruinar las cosechas.
En Villotilla (Palencia), ya han organizado un concurso para eliminar la plaga de los topillos, una cruza de topo y ratón. La prueba consiste en llevar, como el flautista de Hamelin, la mayor cantidad de roedores al río.
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15 Mayo 2007

Una de las especies invasoras más peligrosas del mundo, amenaza el ecosistema del río Guadalquivir. El cangrejo chino o de mitones (Eriocheir sinensis) nos ha llegado con las aguas de lastre de los barcos que acceden al Puerto de Sevilla. El
peligro es que se reproduzcan a sus anchas, porque además de alterar por completo el ecosistema del río y portar bacterias que causan enfermedades para los humanos, estos crustáceos de diez centímetros de longitud, excavan con sus robustas y peludas pinzas, profundas galerías a modo de madrigueras, capaces de echar abajo la infraestructura de muros, diques y puentes. Se alimenta de peces capturados en las redes de los pescadores y esta considerado como gran depredador, pudiendo incidir negativamente en las especies autóctonas.
Al igual que el cangrejo rojo americano, esta especie es portadora de afanomicosis o pestes del cangrejo de río , enfermedad que ha causado la desaparición de nuestro cangrejo de río autóctono y de un gran número de poblaciones de cangrejos nativos en Europa. También es portador de paragonimiasis, un parásito pulmonar que causa una enfermedad en los humanos, cuyos síntomas son similares a los de la tuberculosis.
Nativo de los estuarios del Mar Amarillo, se ha extendido hasta el Pacífico estadounidense y otras zonas de América, así como en lagos y ríos de Europa central, Mar Báltico, Mar del Norte y Mar Mediterráneo.

En la Península Ibérica esta especie ya ha sido localizada en Andalucía, Galicia, el norte de Portugal y el oeste de Castilla y León, pero es en el Guadalquivir donde se ha encontrado el mayor número de ejemplares.
Es una especie catádroma (que combina ecosistemas de agua dulce y salada dependiendo de la edad). Los adultos, que puede llegar a pesar medio kilo, se reproducen en agua salada y los juveniles se dirigen a aguas dulces donde pasan 2-3 años. Una vez llegada la madurez se trasladan a las playas, donde se concentran entre 25.000 y 28.000 individuos para realizar la puesta.

La globalización también actúa, y no precisamente de modo positivo, en la naturaleza. Plantas y animales procedentes de otras latitudes del planeta dañan, de modo irreversible en ocasiones, a los seres vivos autóctonos de cada región del globo.
Estas especies foráneas de carácter invasor constituyen una de las mayores amenazas para la desaparición de nuestra biodiversidad, estas son algunas de las que ya os he hablado:
El Calamote
La Almeja Asiática
El Mejillón Cebra
El Visón Americano
El Siluro
La Cotorra Argentina
El Picudo Rojo
Escorpión de Cuba
Pero hay muchas más, como las pirañas del Ebro, la malvasía jamaicana, el caimán, el cangrejo rojo americano, el galápago de Florida, la uña de gato, el árbol del cielo… y un largo etcétera de más de 80 especies.

Entre las especies invasivas alóctonas que se teme, aún pueden llegar a causarnos daños importantes están el escarabajo asiático de cuernos largos (Anoplophora glabripennis), un xilófago que mata árboles sin hacer distinción de especies y que ya ha llegado a Norteamérica y la Bistorta del Japón (Reynoutria japonica), una de esas especies vegetales invasivas que se escapan de nuestros parques y jardines colonizando de forma monoespecífica los entornos naturales. Esta última ya empieza a expandirse por Cantabria y Asturias.
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19 Abril 2007

Salen de la colmena en busca de flores, hacen posible la fecundación de cultivos, y como vimos hace poco son excelentes bioindicadores de la contaminación atmosférica, pero cuando inician el camino de regreso se pierden por culpa de las interferencias de la telefonía móvil en su sistema natural de orientación; ésta es la teoría de un estudio realizado tras la desaparición masiva de abejas a nivel mundial.
Este alarmante hecho reduce la producción de alimentos ya que las abejas son seres vitales en los procesos de polinización. El fenómeno se ha repetido varias veces en grandes zonas de Estados Unidos y preocupa mucho. Las abejas, desorientadas, mueren sin remedio dejando solas a la reina, y los millones de larvas: la colonia muere por completo y desaparece.

El síndrome que los expertos han bautizado como Problema del Colapso de las Colonias (CCD) ha mermado en un 25 por ciento los enjambres de EE UU. "Hemos perdido más de medio millón de colonias, con una población de alrededor de 50.000 abejas", dijo Daniel Weaver, presidente de la Federación Estadounidense de Apicultores, quien apuntó que el mal afecta a unos treinta de los cincuenta estados del país. El asunto está siendo investigado en el Congreso.
En Reino Unido, Polonia, Grecia, Italia, Portugal y España, además de EE UU, se han dado casos de abejas que, tras salir en busca de polen y néctar, no regresaron a sus panales. En los años noventa, las poblaciones de abejas del Reino Unido se vieron afectadas muy negativamente por la varroa, un parásito que las hace más vulnerables a los virus. Algunos expertos creen que la actual mortandad podría deberse a que el parásito se ha vuelto resistente a los productos utilizados para combatirlo.
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2 Marzo 2007

El Rynchophorus ferrugineus o picudo rojo es un escarabajo procedente del sudeste asiático, que pasó a Egipto y luego a España dentro de palmeras importadas. La fase dañina es la de larva, que es la que devora el tronco por dentro. La fase adulta, la de escarabajo, es la reproductiva y, por tanto, la que propaga la enfermedad.
Este escarabajo curculionido está haciendo estragos en todo el arco mediterráneo, Baleares y Canarias. Se detectó a mediados de los 90 en el Sur de Andalucía y ya ha infestado el mismísimo palmeral de Elche, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El palmeral más excepcional de Europa, el de Elche, puede desaparecer. A pesar de las advertencias y de los 15 años que han pasado desde que se detectó la plaga, el picudo rojo se ha encontrado ya este verano en ese palmeral urbano, herencia de los árabes. Con el palmeral puede morir la tradición de la palma blanca del Domingo de Ramos, el negocio de los mayores viveristas europeos y un importante reclamo turístico para la ciudad alicantina.
Los expertos aconsejan que, mientras se va cerrando el cerco al picudo rojo en las zonas infestadas... y se sigue investigando para mejorar los tratamientos, sobre todo, lo que hay que hacer es inmovilizar todas las palmeras y cerrar las fronteras de la UE a las importaciones de zonas infestadas.
Pero ni caso: ni Bruselas, ni Madrid, ni las administraciones autonómicas responden con firmeza ante la progresión de la plaga. La exigencia de un pasaporte fitosanitario, acreditando unos tratamientos y una cuarentena, para importar o mover palmeras de zonas infestadas se ha demostrado insuficiente. La tibieza de la Administración y el egoísmo de algunos viveristas, que aplican aquello de “pan para hoy...” están condenando a muerte a las palmeras.
Os dejo un interesante video del curculiónido ferruginoso de la palmera, por cortesía del interesante blog entomoagrícola.
Descargar video (avi)
servido por forestman
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