Categoría: Bibliografía
14 Marzo 2010

Muchos jóvenes, incluso niños, saben quién fue Félix Rodríguez de la Fuente. Sus padres les han hablado de él. Después de cuarenta y cinco años viéndole en televisión, leyendo sus libros y artículos de prensa, oyendo sus entrevistas, es un personaje al que conocemos casi todos, aunque falleció hace treinta años. Los que fuimos espectadores de su labor entre 1964 y 1980 le recordamos como el hombre más popular y querido de España. Otros sólo le han seguido por reediciones y reposiciones de su obra, pero se han enganchado a ella y a su personaje como si le hubieran conocido en directo.

Cuando me pidieron que escribiera su biografía pensé que sería difícil decir algo sobre este personaje que no se supiera. No sólo por los varios libros e innumerables artículos que se han escrito sobre su vida y su obra, sino porque siendo parte de la memoria colectiva, su personalidad, andanzas y querencias son tan vox pópuli que poco más podría contar de él que su alegría de vivir, su entusiasmo, sus estudios de los lobos, su pasión por las aves de presa, su labor en ADENA o sus programas de televisión y de radio.

Creía conocerle hasta que me puse a analizar la documentación guardada en su despacho durante veinticinco años, a la espera de a quién confiar el reto de escribir este libro. Lo que temía pudiera resultar una biografía reiterativa de lo conocido, se desveló una historia apasionante, casi de ciencia-ficción.
Resulta que los halcones, los lobos, Poza de la Sal, África, los leones, los elefantes, los pigmeos, los masais, los yanomamis, el Gran Norte, los documentales, las enciclopedias, la radio, su oratoria, ADENA, Altamira, las mil y una historias de todos conocidas, cobran un significado adicional y distinto al percibido en su día, al juntarlas en el orden y la posición que el propio contorno de cada una de ellas pide.

El cuadro resultante es este libro. Más que una imagen, una bella composición, lo que muestra es una piedra Rosetta como la que descifró los jeroglíficos egipcios. La vida de Félix es una sucesión de claves que explican y apuntan a un objetivo, cada día menos oculto.

Durante años yo había percibido como tareas independientes sus diferentes actividades, todas ellas apasionantes. Algunas podían parecer contradictorias. Así, hay quien ve poco compatible ser conservacionista y cetrero a la vez; proteger la fauna y coger pollos de halcones y azores de nidos; criticar los toros como espectáculo pero sacrificar animales en los rodajes; ser sensible y duro a la vez. Pero leyendo y desmenuzando su obra, empezaron a encajar una en otra las etapas de su vida y hasta esas aparentes discordancias. Sin negar sus excesos y defectos —que, afortunadamente para él, fue trasgresor y humano—, su trayectoria empezó a cobrar otro sentido. Sus desvelos indicaban ser piezas de un puzle. Si por separado sus inquietudes tenían sentido y cautivaban, cada una de ellas, al unirlas, iban conformando una imagen nueva, insospechada.

Comparto con quienes le trataron a diario que sea probable, como dicen, que él mismo nunca se sintiera iluminado para ejecutar misión alguna, ni portador de una llama o de un objetivo sublime más allá de lo loable que se considera a quien se dedica a la causa de la defensa de la naturaleza. Es fácil que todo lo hiciera por una predisposición innata a absorber información de todas partes, sintetizarla y relacionarla gracias a una prodigiosa memoria asociativa, querer meterle emoción narrativa a cualquier cosa y saber exteriorizarla como nadie, en un afán irrefrenable de compartir, charlar, comunicar, divertirse y lograr el afecto y el mimo que esperaba de los demás.

Es posible porque, entre otras cosas, muchas de las piezas que hoy permiten dibujar este cuadro se incorporaron al mismo después de fallecer él. Son resultado de su obra y del devenir del mundo, que avanza inexorablemente hacia un escenario final que el intuyó, vaticinó y describió con asombroso detalle.
Así las cosas, su biografía es una febril carrera por averiguar a dónde conducen esas pulsaciones, transmitidas y no captadas antes con claridad, al menos por mi parte. Así surgió esta obra, que sorprende. O a mí me ha sorprendido. Nunca pensé que me iba a ver envuelto en el misterio del mensaje que esconde el ímpetu a no ser domesticado, el ansia de libertad, de autonomía, de independencia, de nomadeo, que fue la divisa de Félix Rodríguez de la Fuente.

Tiene explicación en la serie de circunstancias históricas, geográficas, posiblemente genéticas y, si se me permite, en esa imaginaria línea legataria del Gran Khan, antorcha de sabiduría inscrustada en sus seres que transmite la vida a quien aprenda a leer su legado. Las circunstancias personales que confluyeron en
Félix le hicieron portador de una cosmovisión plasmada en sus ideas, caprichos, obsesiones, acciones, vida y obra, que constituyen un mapa, secreto por invisible, pero de croquis bien dibujado una vez encontrada la piedra Rosetta para descifrarlo. Son las claves de cómo salir del atolladero en el que nos hemos metido como especie al iniciar la loca carrera hacia no sabemos dónde, tras basar nuestra diferenciación en desarrollar el cerebro y, con él, la vida inteligente. Posiblemente el desasosiego del Neolítico, y el generado en el Siglo de la Energía, de 1928 a 2028, sea el desarreglo de una adolescencia colectiva a la que deba
suceder una madurez feliz como la infancia paleolítica.

El plano, la brújula que es la persona de Félix Rodríguez de la Fuente, la hoja de ruta que fue su vida —y no debería desvelar el suspense del final— llevan a alguna parte. Aporta esperanza frente a los apocalípticos. Ahora bien, exige un esfuerzo. Tenemos el trazado, pero hay que recorrerlo, con todas sus dificultades. ¿Lograremos salir del laberinto en el que nos metimos al dejar la inocencia del Paleolítico, y crecer y multiplicarnos quemando el oxígeno que respiramos con la energía fósil de las entrañas de la madre Tierra? ¿Llegaremos a salir del aprieto por esa rendija que apunta este visionario, para volver a vivir bajo la luz del sol? Creo que sí. Los pronósticos sólo se confirman llegado el momento. Treinta años después de su muerte empezamos a entenderle porque se corrobora lo que él adelantó. No queda mucho más tiempo para reaccionar.
Benigno Varillas

Así comienza la introducción de esta visión de Félix por Benigno Varillas. El mensaje de Félix Rodríguez de la Fuente quedó difuso por una muerte prematura.
Y este libro quiere recuperarlo.
Desvela que entre nosotros habitó un hombre paleolítico, superviviente a diez mil años de devastación. Guardián de viejos y secretos códigos, que rescató del olvido saberes esenciales para afrontar el futuro de la especie humana.

No es ficción, es la vida de Félix Rodríguez de la Fuente. Estas páginas explican su pasión por los pueblos primitivos, las pinturas rupestres, la cetrería, la alianza del hombre con el lobo y otras reminiscencias de tiempos prehistóricos en los que éramos libres, nómadas, autónomos y más felices; así como su visión pionera de una sociedad global del conocimiento conectada en red, en la que la ciencia sustituye a la superchería.

Su trayectoria fue un intenso y apasionante esfuerzo por descifrar el sentido de la vida, pero pocos conocen su labor de mensajero del pasado y del futuro, ya que su popularidad como «el amigo de los animales» eclipsó que este inolvidable personaje se interesó también, tanto o más que por la fauna, por identificar las claves según las cuales el hombre primitivo estableció una armonía con el entorno durante millones de años, adelantándose así a su tiempo, intuyendo toda una serie de conexiones entre él mismo y los demás seres vivos.

Tras una revisión de miles de documentos que Félix dejó escritos y grabados, esta obra analiza el impacto de sus ideas y las extrapola al debate sobre el futuro de la sociedad industrial, oponiendo al pesimismo catastrofista y apocalíptico el optimismo contagioso de un amante de la vida.
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13 Marzo 2010

Recuerden esta fecha, 12 de marzo de 2010. La literatura de la naturaleza ha perdido a uno de los grandes “Miguel Delibes”. Sirva de homenaje esta secuencia de “Los Santos Inocentes”, una secuencia que fue realidad, gracias al amaestramiento de esa grajilla, por Aurelio Pérez, imprescindible colaborador de Félix Rodríguez de la Fuente.
Calendario de la Naturaleza por Miguel Delibes
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14 Diciembre 2008

Hoy tengo el gusto de presentaros el primer libro de relatos profesionales redactado por un Agente Forestal. Su título “Oak, vivencias de un agente forestal”, y su autor Antonio Gutiérrez Sánchez, un agente forestal de Extremadura que presta servicio en la comarca de la Sierra de San Pedro, al oeste de las provincias de Cáceres y Badajoz.
Durante estos años, “Oakgreen” como así le conocemos por la web de Agentes Forestales, nos ha cautivado con sus relatos, que por fin han quedan plasmados en este libro.
“Oak” (termino inglés que designa a diversas especies de Quercus), nos brinda con su prosa viva, una lección permanente sobre el valor del compañerismo con una fascinante serie de episodios que tienen como eje sus vicisitudes durante los servicios de vigilancia en los que tropieza con furtivos, combate contra las llamas, se topa con la fauna salvaje o tiene que dirimir ante lastimosos personajes entre la aplicación rigurosa de la Ley y el impulso comprensivo de la persona que todo Agente de la Autoridad lleva dentro.

El vivir formando parte del medio natural es algo que no tiene precio, y que invita a la reflexión sosegada, a la comunión con la Naturaleza y a vivir un sin fin de pequeñas aventuras.
Descubre desde la emocionante narrativa de “Oak”, una profesión que se desarrolla plenamente en contacto con el Medio Natural. Una profesión en la que el viento y la lluvia, el sol y los olores del bosque, los sonidos del almarjal o la brisa del mar, conforman el marco donde se lleva a cabo el trabajo diario. Una de las ocupaciones con mayor índice vocacional de cuantas existen donde en multitud de ocasiones, durante buena parte de la jornada de trabajo, la soledad es la única compañía.
Te va a encantar. Pídelo aquí.
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6 Septiembre 2008

Y aquí os dejo una lectura muy recomendada, se trata de una apasionante y enriquecedora novela de título “El Pacto de los Lobos”, y que es el primer volumen de la trilogía “Las Crónicas del Lobo”.
Su autora, Dorothy Hearst es una de las personas que mejor conoce el mundo de los lobos. Ha pasado largas temporadas en Yellowstone observándolos en su hábitat natural y estudiando su comportamiento, su naturaleza y su forma de relacionarse. El pacto de los lobos, es fruto de esta fascinación y de su compromiso por el futuro de un animal que nos ha acompañado desde tiempos remotos.

Hace 14.000 años la lobezna Kaala rompió el pacto entre los lobos y los hombres. Aceptada en la manada del Río Rápido, nos transporta a un mundo legendario en el que el tiempo se mide por los ciclos de la Luna y en el que las leyendas mantienen el equilibrio de la Tierra. Pero este equilibrio es muy difícil de proteger, y los pactos, muy difíciles de mantener.
La autora de este libro, a través de la imaginación, pero más importante aún, gracias a sus conocimientos del mundo de los lobos, nos presenta una lobezna de sangre mixta que deberá enfrentarse para siempre a las singulares circunstancias de su nacimiento.

El pacto de los lobos va más allá de un cuento fantástico inspirado en la teoría de la coevolución del hombre y el lobo: es un reflejo de la necesidad de no olvidar el mundo salvaje, un grito que clama que el hombre y la Tierra deben mantener el imperioso y necesario equilibrio para garantizar la supervivencia de todas las especies.
Hace 14000 años, los humanos y los lobos se enfrentaban a los mismos dilemas que aún hoy afronta la humanidad.

¿Cómo podemos compartir el planeta sin hacernos daño los unos a los otros? El pacto de los lobos es un llamamiento a la necesidad de entendimiento entre el hombre y la Tierra , sin lugar a dudas nuestro eterno dilema.

Un 0,7% de las ventas de este libro, van destinadas a la conservación del lobo ibérico. En su página web, podéis leer el primer capítulo y además podéis participar en el sorteo de un viaje para participar en las jornadas del lobo con Carlos Sanz y sus lobos.
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9 Abril 2007

Los libros para prepararse las pruebas libres de Técnico Superior en Gestión y Organización de los Recursos Naturales y Paisajísticos, son en ocasiones escasos, caros o no se ajustan al 100% en el contenido de los módulos de este ciclo formativo.
Os presento este libro que lleva por título “La Gestión del Uso Público en Espacios Naturales”, que ha sido editado por Miraguano Ediciones. Su autor, José Antonio Pascual Trillo, es catedrático de Biología y Geología en el IES El Escorial, donde imparte también el módulo de “Gestión del uso público del medio natural” dentro de los estudios de “Técnico Superior en Gestión y Organización de los Recursos Naturales y Paisajísticos”. En esta misma colección ha publicado además otros dos libros: “El Teatro de la Ciencia y el Drama Ambiental. Una Aproximación a las Ciencias Ambientales” y “Revoluciones en las Ciencias Naturales. La nueva visión de la Tierra y la vida”.
El uso público en espacios naturales se está convirtiendo en un área de gestión progresivamente necesitada de herramientas aplicadas a la ordenación y la planificación. Los espacios naturales, declarados o no como lugares protegidos por ley, atraen cada vez más a mayor número de visitantes que buscan en ellos esparcimiento, recreo, disfrute, aprendizaje o comprensión de cuanto allí existe. Canalizar esa demanda, ordenarla, organizarla, adecuarla a las necesidades de conservación y protección de los valores naturales y del patrimonio natural y cultural (gestionarla, en suma) constituye un campo profesional que se va definiendo con considerable rapidez y claridad.
Los profesionales que trabajan o desean ejercer su actividad en tal ámbito (monitores, educadores ambientales, agentes de medio ambiente, guardas forestales, guías, etc.) precisan del conocimiento de numerosos factores y elementos de diagnóstico, interpretación, planificación y gestión ambiental, propios de este nuevo campo aplicado.
El presente libro ofrece una información básica y actualizada sobre estos aspectos de la gestión del uso público en espacios naturales, desde la identificación de la oferta territorial (diagnóstica ambiental) hasta la planificación y gestión de las actividades, servicios y equipamientos destinados al uso publico.
El precio de este libro es 19 € y puedes adquirirlo AQUÍ
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31 Marzo 2007

La Sierra de Cazorla, olivarera y forestal, es un nido de luz entre bosques y macizos montañosos que durante el siglo XVIII se convirtió en provincia marítima a cientos de kilómetros de la costa más próxima, con objeto de cubrir las necesidades de la marina para la construcción de sus barcos.
La segunda mitad del siglo XVIII y la primera mitad del XIX constituyeron el periodo de mayores abusos en el aprovechamiento maderero de Cazorla llegándose a eliminar prácticamente todos sus robles.

Durante el primer tercio del siglo XX, el Ingeniero de Montes, Enrique Mackay Monteverde tuvo la encomiable tarea de romper con esa devastadora dinámica de deforestación, dedicando más de 30 años de su vida en acabar con los abusos y sentar las bases para una nueva etapa de gestión racional de los recursos naturales mediante labores repobladoras y selvícolas.
Tras la Guerra Civil y hasta la década de los 80, RENFE sería la responsable del aprovechamiento maderero de esta sierra.
Esta mañana, al abrir mi correo, me encontré con un e-mail de José Gómez Muñoz invitándome a conocer su blog. La verdad, me ha sorprendido gratamente leer algunos de sus relatos literarios que ilustran los paisajes, personas e historias de Cazorla.

Os invito a conocer esta histórica y bella sierra desde la mirada particular de José Gómez Muñoz.
En su web, el autor nos invita a recorrer las rutas más bellas del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.
Por otro lado, en su blog José pone a nuestra disposición algunos libros suyos inéditos de mencionado Parque Natural. Los primeros capítulos que podemos leer en dicho blog corresponden a su libro titulado "En la Aguas del Pantano del Tranco". Literatura basada en los paisajes, personas e historias de estas montañas, con textos que reflejan un vocabulario muy característico de estas zonas serranas.
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14 Diciembre 2006

Tras muchos años de espera, el autor ha decidido dar a conocer sus experiencias como subdirector del programa El Hombre y la Tierra. Cuando dejó este puesto, varias editoriales le pusieron delante un cheque en blanco que no quiso firmar. Su silencio ha sido mal interpretado, al quitarse del corrillo de aduladores y gente mediocre que intentaron medrar con los cadáveres, aún calientes de Félix, Roa y Alberto Mariano.
Han pasado 25 años de la muerte de Félix y se han dicho tantas inexactitudes, para bien y para mal, que se hace necesario poner forma, cambió la forma de pensar de toda una nación con respecto a la naturaleza.
El autor narra sus propias experiencias, estableciendo una vida en paralelo con el director de la famosa serie, Félix Rodríguez de la Fuente, que le lleva a tener encuentros y desencuentros.
Su misteriosa salida del programa intrigó a muchos, mas el silencio fue la respuesta. Ahora, sale a la luz todo el proceso de una realidad desconocida, sin odios, ni rencores, ni afán de adornarse con plumas ajenas. Todo un proceso jamás contado, donde se da a conocer a los verdaderos protagonistas de la serie, el equipo humano y los animales rodados, desvelando cómo se lograron las filmaciones más emblemáticas, ciertos trucos empleados y emocionantes vivencias.
EL AUTOR: FERNANDO L. RODRÍGUEZ JIMÉNEZ
Desde niño, su interés por aprender le llevó desde el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, a tener experiencias en la Casa de Fieras del Retiro, para más tarde marchar a Alemania, donde estudia y colabora en el Zoológico de Hannover y en el Landes Museum. A su regreso a España, colabora con el CSIC en el Centro Pirenaico de Biología Experimental, donde es llamado por Félix y Roa para integrarse como subdirector en "El Hombre y la Tierra". En su haber tiene más de 500 documentales dirigidos por él, principalmente realizados para TVE. Es autor de más de una treintena de libros, de cerca de 3000 artículos y de un extenso archivo fotográfico. Hoy en día, es colaborador de la Productora New Atlantis, realizando varias series y programas unitarios.
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20 Marzo 2006

Ayer andaba organizando mi habitación, cuando de repente apareció mi olvidada caja con cintas de cassette, si, si hablo de aquellas cintas magnéticas de audio que pasaron a la historia con la llegada del compact disc y que hace años que ya no uso. Pues bien, abro la caja y de repente veo una cinta amarilla sin caja con la silueta en negro de Félix Rodríguez de la Fuente y un Lobo. Vaya!!! las cintas de Yoplait, menuda alegría me llevé al recordar aquella infancia en la que uno intentaba comer el máximo número de yogures posible para guardar las tapas y canjearlas en la tienda por vasos, carpetas, cintas de cassette…
Recuerdo perfectamente cuando sonaba en el viejo cassette la voz de Félix y de fondo aquel penetrante aullido de lobo que me causaba profundo respeto. Estas cintas y la serie “El Hombre y la Tierra” me introdujeron desde muy pequeño en este mundo, así que al ver la cinta no pude evitar volver a los tiempos del cassette, pero ¿dónde podía escucharla?. La cadena hace años que tiene rotas las dos pletinas de cassette, así que o buscaba el viejo walkman y le
ponía pilas o me tocaba bajar al coche a escucharla pero, no, afortunadamente la pletina del pequeño compact disc-radio cassette que guardo en el armario aun funcionaba, así que cogí la vieja cinta que conservo desde hace 27 años (caray!!! lo que ha llovido) y la rebobiné hacia alante y atrás por si se encontrara pegada en los rodillos y sorpresa!!!, a pesar de no tener caja aún funcionaba, de repente volvió a sonar el aullido del lobo y la voz de Félix, así que para no perder este material fonográfico con las lecciones de zoología que nos daba Félix lo he capturado y lo he pasado a mp3.
En la audición, Félix nos cuenta la vida del lobo y hace mención de un libro que compré con 16 años llamado “El anillo del rey Salomón” de Konrad Lorenz, es un libro que os recomiendo sobre etología.
Aquí va esa magistral clase de zoología sobre nuestro lobo ibérico (Canis lupus signatus) inmortalizada en mp3.

CARA A
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